martes, abril 27, 2010




Perdón si no puedo mirarte a los ojos,
si no puedo observarte más de dos segundos
sin admirar tu fijgura que alguna vez fue mia.
Perdón si no puedo estar cerca,
si mi tono de voz tiembla al hablarte,
si mis manos sin conciencia te buscan
y mis palabras son las mismas que antes de este adiós.
Perdón si agacho la cabeza si te veo,
y no respondo a tus palabras,
perdón si estoy en cuerpo y no en alma.
Te pido perdón por todo esto y lo que vendrá,
pero hago lo que puedo y no lo que quiero.
Perdón si mis pasos casi sin querer merodean tu casa,
si al hablar con la gente te nombro una y otra vez,
si no puedo dejarte partir.
Perdón por contradecirme todo el tiempo,
por querer decir algo y hacer lo contrario,
perdón por querer resguardar nuestra historia
y repudiarla al mismo tiempo.
Perdón por querer volver a recorrer el camino,
por querer estar ausente y presente todo el tiempo,
por querer irme lejos y no volver jamás,
por querer dejar en blanco lo que fue escrito
con la sangre de un amor que no supo ser.
Perdón por no tener un gris, más que el de mi alma
quiero pedirte perdón por no poder volver a mirarte a los ojos,
pero hoy hago lo que puedo y no lo que quiero,
puedo olvidarte, y quiero amarte.

4 comentarios:

Norma dijo...

Qué más puedo decir... ¡Me encantó!.

Azaria dijo...

He llegado por casualidad y tengo q pararme a escribir unas letras pues me han gustado mucho tus palabras y reflexiones.
Creo q tienes talento para expresar sentimientos, espero q lo explotes debidamente.
Un saludo

Barbara Berlanga dijo...

Cielos! Mi alma se plasmó en tu escrito.excelente!

Barbara Berlanga dijo...

Cielos! Mi alma se plasmó en tu escrito.excelente!